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14/09/2026


La obligación que todavía no se paga también puede reducir la utilidad de una empresa


Una empresa puede cerrar el año con buena liquidez, utilidades y pocos pasivos registrados. Sin embargo, eso no significa que todas sus obligaciones aparezcan todavía en el balance.


Demandas, garantías otorgadas a clientes, contratos que generan pérdidas, obligaciones ambientales o determinados procesos de reestructuración pueden representar compromisos económicos aun cuando la empresa todavía no haya realizado ningún pago.


La NIC 37 – Provisiones, Pasivos Contingentes y Activos Contingentes establece cuándo estas situaciones deben reconocerse como pasivos, cuándo únicamente deben revelarse y cómo deben cuantificarse. Su objetivo es evitar que una empresa postergue el reconocimiento de obligaciones simplemente porque existe incertidumbre sobre su monto o fecha de pago.


La consecuencia empresarial puede ser importante: una provisión omitida puede provocar que los pasivos estén subestimados y la utilidad sobrevalorada.


¿Qué diferencia una provisión de una contingencia?

Una provisión es un pasivo cuyo importe o fecha de pago presenta incertidumbre.

Para reconocerla deben cumplirse, en términos generales, tres condiciones:

  1. Existe una obligación presente originada por un hecho pasado.
  2. Es probable que sea necesaria una salida de recursos económicos para cancelarla.
  3. Puede realizarse una estimación fiable del importe.


Cuando estas condiciones se cumplen, no basta con explicar el riesgo en una nota: corresponde reconocer el pasivo y el gasto correspondiente.


En cambio, un pasivo contingente puede representar una obligación posible cuya existencia dependerá de acontecimientos futuros inciertos, o una obligación presente que no se reconoce porque la salida de recursos no es probable o no puede medirse de forma suficientemente fiable. Generalmente debe revelarse, salvo que la posibilidad de salida sea remota.


Caso práctico: una demanda que podría estar inflando la utilidad

Supongamos que una empresa enfrenta una demanda derivada de hechos ocurridos durante el periodo.


Después de revisar el expediente, los abogados concluyen que:

  • existe una obligación presente;
  • es probable que la empresa deba realizar un pago;
  • y la mejor estimación del desembolso asciende a ₡35 millones.


La empresa todavía no ha pagado nada.


Sin embargo, bajo NIC 37, esto no significa que pueda esperar hasta la sentencia o hasta el desembolso para reconocer el efecto..


Situación antes de registrar la provisión

Utilidad antes de impuestos: ₡90 millones

Provisión registrada: ₡0

Ajuste requerido


Provisión: ₡35 millones

Resultado ajustado


₡90 millones – ₡35 millones = ₡55 millones

La utilidad antes de impuestos disminuiría aproximadamente:

38,9 %


La provisión no provocó la pérdida.

La obligación económica ya existía.

La contabilidad simplemente dejó de ignorarla.


¿Qué ocurre si no se reconoce?

En nuestro ejemplo, una provisión omitida podría provocar:

  • pasivos subestimados en ₡35 millones;
  • utilidad sobrevalorada en ₡35 millones;
  • patrimonio superior al económicamente sustentable;
  • indicadores de endeudamiento artificialmente mejores;
  • posible distribución de utilidades que no representan la realidad;
  • dificultades posteriores de liquidez cuando llegue el pago.


Por eso la NIC 37 tiene un efecto directo en las decisiones gerenciales. Una empresa puede parecer financieramente sólida y, simultáneamente, tener obligaciones relevantes que aún no aparecen correctamente reconocidas.


No todas las estimaciones se calculan de la misma manera.  La NIC 37 exige utilizar la mejor estimación del desembolso necesario para cancelar la obligación.


Cuando existen muchas obligaciones similares, como garantías sobre productos, puede resultar apropiado utilizar resultados ponderados por probabilidades.


Ejemplo: garantías

Supongamos que una empresa vende 10.000 productos con garantía.

La experiencia y evidencia disponible indican:

  • 80 % no tendrá fallas;
  • 15 % tendrá reparaciones menores de ₡10.000;
  • 5 % tendrá reparaciones importantes de ₡40.000.


Costo esperado por unidad:

15 % × ₡10.000 = ₡1.500

más

5 % × ₡40.000 = ₡2.000

Costo esperado total por unidad:

₡3.500

Para 10.000 unidades:

₡35 millones de provisión estimada


Este cálculo permite reconocer el costo esperado de las garantías en el mismo periodo en que se generan las ventas que originaron la obligación.


Una provisión no puede utilizarse para “guardar gastos”

La NIC 37 tampoco permite crear provisiones generales simplemente porque la administración espera tener gastos en el futuro.

Por ejemplo:

“El próximo año tendremos pérdidas operativas, entonces provisionemos ₡50 millones”.


Eso no es correcto.  La norma señala que no se reconocen provisiones por pérdidas operativas futuras, porque todavía no existe una obligación presente derivada de un hecho pasado.


Esto evita utilizar las provisiones como mecanismo para manipular resultados entre periodos.


Contratos que se vuelven malos negocios.  Otro caso relevante son los contratos onerosos.


Un contrato se vuelve oneroso cuando los costos inevitables para cumplirlo superan los beneficios económicos que se espera recibir.


Imagine que una empresa acordó prestar un servicio por:

₡100 millones

pero debido a aumentos de costos ahora necesitará:

₡125 millones

para cumplir el contrato.

Existe una pérdida económica estimada de:

₡25 millones


Cuando se cumplen los criterios de la norma, debe reconocerse una provisión por la obligación del contrato oneroso.


La NIC 37 aclara además que el costo de cumplir un contrato incluye tanto costos incrementales como una asignación de otros costos directamente relacionados con su cumplimiento.


Reestructurar no significa provisionar todo el plan.  Supongamos que la gerencia decide cerrar tres sucursales el próximo año.


¿Puede registrar inmediatamente una provisión?  No necesariamente.

Una provisión por reestructuración solo se reconoce cuando se cumplen los criterios generales y existe una obligación implícita, por ejemplo cuando la empresa tiene un plan formal suficientemente detallado y ha generado una expectativa válida en los afectados al anunciar sus principales características o comenzar su ejecución.


La simple intención de la gerencia no crea automáticamente una obligación contable.


¿Y los activos contingentes?

La lógica funciona en sentido contrario. Imagine una empresa que demanda a un proveedor y espera recibir una indemnización de ₡50 millones.


No sería prudente reconocer inmediatamente:

“Cuenta por cobrar: ₡50 millones”

si el resultado todavía es incierto.


Los activos contingentes no se reconocen mientras la entrada de beneficios no sea prácticamente cierta; cuando la entrada es probable, normalmente corresponde revelarla adecuadamente.


La NIC 37 busca evitar dos extremos:

subestimar obligaciones

y

anticipar ganancias inciertas.


El valor empresarial de aplicar NIC 37 Una buena metodología de provisiones permite:


Identificar obligaciones antes del desembolso

↓

Cuantificar su impacto económico

↓

Presentar una utilidad más realista

↓

Planificar necesidades futuras de caja

↓

Evitar dividendos o inversiones basados en utilidades sobrevaloradas

↓

Proteger liquidez, patrimonio y capacidad financiera.


Ese es el beneficio que trasciende la contabilidad.


Cinco preguntas para diagnosticar su empresa

  1. ¿Tenemos litigios, garantías o reclamos sin una evaluación contable documentada?
  2. ¿Las provisiones se actualizan en cada fecha de reporte?
  3. ¿Los cálculos tienen respaldo legal, técnico y financiero?
  4. ¿Existen contratos cuyo costo de cumplimiento ya supera los beneficios esperados?
  5. ¿Diferenciamos correctamente entre provisiones, contingencias y simples gastos futuros?


Si varias respuestas son negativas, existe un área que merece revisión.


Conclusión

El hecho de que una empresa todavía no haya pagado una obligación no significa que la obligación no exista. 


Ese es uno de los mensajes centrales de NIC 37. Esperar hasta que llegue la factura, la sentencia judicial o el desembolso puede provocar que durante meses —o años— los estados financieros presenten una realidad incompleta.


La pregunta de esta semana es:

¿Qué obligaciones económicas tiene hoy su empresa que todavía no aparecen correctamente reflejadas en sus estados financieros?


Cuando una organización identifica, mide y documenta adecuadamente sus provisiones y contingencias, obtiene algo más que cumplimiento de una norma.


Obtiene anticipación financiera. y anticipar una obligación permite reservar liquidez, ajustar decisiones y evitar que un problema conocido termine convirtiéndose en una sorpresa financiera.


Nota técnica actual: el IASB mantiene durante 2026 un proyecto de mejoras específicas a la NIC 37. A septiembre de 2026 esas propuestas continúan en proceso y no deben tratarse todavía como requerimientos definitivos de la norma vigente


Fuente IFRS

Elaboración propia


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