24/09/2026
En 2025 parecía que el fútbol nacional recuperaba terreno. Un año después, la situación cambió significativamente.
Los estudios del Programa Longitudinal de Investigación del Deporte Costarricense (PLIDeCo), de la Escuela de Administración de Negocios de la Universidad de Costa Rica, muestran una señal que debería interesar no solamente a los clubes, sino también a patrocinadores, medios de comunicación y empresas vinculadas con la industria deportiva.
En 2025, la UCR reportó que un 42% de las personas encuestadas en la GAM se consideraba aficionada al fútbol nacional, un tres porcentuales más que el 39% registrado en 2024. Para 2026, el indicador reportado cae hasta 27%.
Estamos ante una reducción de 15 puntos porcentuales respecto al 42% reportado un año antes.
Visto proporcionalmente, representa una contracción aproximada del 36%.. El dato más importante, entonces, no es determinar únicamente cuál equipo tiene más seguidores.
La pregunta debería ser otra:
¿Por qué el fútbol costarricense está perdiendo capacidad para atraer y mantener aficionados?
De la recuperación de 2025 a la contracción de 2026
El estudio de 2025 ya mostraba algunas señales que merecían atención.
Aunque el 40% se declaraba aficionado al fútbol nacional, solamente un 24% señaló que era el único deporte que acostumbraba ver.
El consumidor deportivo estaba diversificando su atención entre fútbol, baloncesto, fútbol americano, ciclismo, atletismo y béisbol, entre otras disciplinas. Había además un problema generacional.
Entre las personas que indicaron que no les gustaba el fútbol, un 33,8% correspondía a jóvenes entre 18 y 29 años.
Esto planteaba desde entonces un reto para los clubes: conquistar nuevas generaciones.
En 2026 aparece una señal todavía más fuerte. La categoría más grande en los resultados generales de 2026 ya no corresponde a un club.
Es “Ninguno”, con 29,1%, después aparecen Alajuelense con 27,2%, Saprissa con 26,7%, Herediano con 9,5% y Cartaginés con 4,8%.
La comparación con 2025 permite observar movimientos importantes.
Saprissa pasa de 36,4% a 26,7%; Alajuelense, de 29,1% a 27,2%; Cartaginés, de 7,0% a 4,8%.
Herediano rompe esa tendencia y aumenta de 7,3% a 9,5%.
Pero posiblemente el movimiento más significativo está fuera de los clubes: quienes respondieron “ningún equipo” pasan de 18,9% en 2025 a 29,1% en 2026.
Son 10,2 puntos porcentuales adicionales.
Es decir, mientras algunas instituciones compiten por determinar quién posee la mayor afición, está creciendo simultáneamente el grupo que no identifica a ningún club como favorito.
¿Por qué está cayendo la afición?
Aquí es importante separar los datos de las posibles explicaciones. El propio estudio 2026 señala como factor coyuntural la ausencia de Costa Rica en el Mundial de la FIFA 2026.
Este elemento podría haber reducido temporalmente el interés general alrededor del fútbol. Sin embargo, los resultados de 2025 ya mostraban desafíos estructurales: dificultad para atraer públicos jóvenes, diversificación del consumo deportivo y una proporción importante de seguidores casuales.
Por eso, atribuir toda la caída exclusivamente al Mundial sería insuficiente. Existe además una transformación más profunda del consumidor.
El fútbol nacional ya no compite únicamente contra otros equipos.
Compite por tiempo y atención.
Compite contra ligas internacionales, plataformas digitales, otros deportes, entretenimiento bajo demanda, videojuegos, redes sociales y una oferta prácticamente ilimitada de contenidos.
Menos aficionados no significa necesariamente menos compromiso. Aquí aparece una de las conclusiones más interesantes del estudio 2026.
La UCR señala que, aunque disminuye la cantidad total de aficionados, permanece una base de consumidores relativamente más comprometida.
El caso de Cartaginés es particularmente llamativo: el porcentaje de aficionados considerados con compromiso moderado pasó de 56% a 91%, según los resultados publicados.
Esto plantea una paradoja comercial: el mercado podría estar haciéndose más pequeño, pero una parte de quienes permanecen puede estar desarrollando vínculos más fuertes con sus clubes.
Para mercadeo deportivo, esto cambia la conversación. No basta con medir seguidores, hay que medir engagement, asistencia, consumo de contenido, compra de entradas, productos oficiales, interacción digital, recurrencia y disposición a participar en experiencias relacionadas con el club.
Alajuelense y Saprissa prácticamente empatan
Otro cambio relevante ocurre en la distribución de las dos principales aficiones.
En 2025 Saprissa registraba 36,4%, frente a 29,1% de Alajuelense, una diferencia de 7,3 puntos porcentuales.
En 2026 Alajuelense registra 27,2% y Saprissa 26,7%. La diferencia se reduce a apenas 0,5 puntos porcentuales en los resultados generales publicados.
Cuando el estudio 2026 analiza exclusivamente a quienes aseguran ser aficionados y excluye a quienes no tienen club favorito, Alajuelense alcanza 40,3%, Saprissa 38,3%, Herediano 12,1% y Cartaginés 7,4%.
Más que declarar un ganador comercial, estos números muestran un mercado altamente concentrado alrededor de dos organizaciones.
El verdadero desafío es aumentar el tamaño del mercado. Existe una lectura empresarial detrás de estos datos.
Si dos empresas compiten por participación dentro de una industria cuyo mercado total está disminuyendo, ganar participación no necesariamente significa que la industria esté creciendo.
Eso mismo podría estar ocurriendo en el fútbol costarricense. La discusión estratégica no debería limitarse a:
¿Quién tiene más aficionados?
También deberíamos preguntar:
¿Cómo conseguimos que más personas quieran volver a consumir fútbol nacional?
Los clubes necesitan comprender mejor a jóvenes, mujeres, familias y consumidores ocasionales; mejorar la experiencia en estadios; desarrollar productos digitales; generar contenido fuera de los 90 minutos; utilizar datos para segmentar aficionados y transformar seguidores ocasionales en comunidades de mayor compromiso.
El fútbol también es una industria y como cualquier industria, necesita comprender cómo cambia su consumidor.
Una señal que merece seguimiento. El PLIDeCo acumula desde 2023 más de 1.600 encuestas, 90 entrevistas a profundidad, ocho grupos focales y 35 visitas bajo la metodología de cliente misterioso.
Esto permite comenzar a observar el comportamiento de la afición desde una perspectiva longitudinal. Los resultados de 2026 dejan una señal relevante: hay menos aficionados, pero una parte de quienes permanecen presenta niveles importantes de compromiso.
Para clubes, patrocinadores y empresas relacionadas con el deporte, el desafío no consiste solamente en vender más entradas o conseguir seguidores en redes sociales.
Consiste en comprender el valor económico del aficionado, aumentar su experiencia, construir fidelidad y, especialmente, recuperar a quienes están dejando de identificarse con el fútbol nacional.
Porque el dato que debería preocupar al fútbol costarricense no es solamente quién ocupa el primer lugar.
Es que “ningún equipo” ya representa el 29,1% de las respuestas generales publicadas en 2026 y ese puede ser el competidor más importante de todos.
Fuentes: Programa Longitudinal de Investigación del Deporte Costarricense (PLIDeCo), Escuela de Administración de Negocios, Universidad de Costa Rica. Resultados publicados en septiembre de 2025 y septiembre de 2026.
Elaboración propia