
Costa Rica empieza a enviar señales positivas al mundo: estabilidad macroeconómica, mejora en la percepción internacional y, más recientemente, una reducción en su nivel de deuda.
Pero la pregunta clave sigue siendo la misma:
¿Esto realmente mejora la vida de las personas?
Radiografía actual del país (2026)
Hoy Costa Rica presenta dos variables críticas:
Calificación crediticia (rating país)
Seguimos fuera de grado de inversión, pero con una perspectiva más sólida. Deuda pública / PIB (dato actualizado)
Conclusión clave:
Costa Rica logra bajar del umbral crítico del 60%, un punto psicológico y técnico muy relevante.
¿Por qué es tan importante bajar del 60%?
Este nivel define reglas del juego:
🔴 Arriba del 60% → mayor restricción fiscal
🟢 Debajo del 60% → mayor margen de maniobra para el gobierno
Hoy el país gana oxígeno financiero. ¿Está bajando la deuda de verdad?
Sí pero con matices. La reducción no se debe únicamente a pagar deuda, sino a:
Es una mejora real, pero no estructural todavía. El problema de fondo sigue presente
Aunque el dato mejora:
Costa Rica mejora pero sigue endeudada.
¿Cómo conecta esto con el rating país?
Aquí está la relación directa:
Es un círculo positivo pero aún incompleto.
Entonces, ¿por qué la gente no lo siente?
Aunque la macro mejora:
1. Crédito aún caro
Los bancos siguen trasladando riesgo país a tasas altas
2. Alta carga de intereses
El gobierno sigue destinando recursos a pagar deuda
3. Presión fiscal
No hay espacio para bajar impuestos significativamente
4. Percepción económica negativa
La mejora no llega al ingreso disponible de las familias
¿Qué viene hacia adelante?
Proyecciones indican:
El país entra en una fase de equilibrio, no de transformación
¿Qué falta para dar el siguiente salto?
Para que esto impacte de verdad:
Costa Rica está haciendo lo correcto, pero a media velocidad.
Pero…
“Costa Rica empieza a ordenar sus finanzas, pero todavía no logra ordenar la economía de las familias.”
Fuente: Ministerio de Hacienda, Trading Economics
Elaboración propia