En marzo del 2026, Costa Rica presenta un dato que, en teoría, debería ser una buena noticia: la inflación interanual es de -2,09%, es decir, los precios en promedio están bajando. Sin embargo, en la práctica, la mayoría de los costarricenses no percibe ningún alivio económico.


Entonces, surge la pregunta clave:

¿Por qué la economía dice una cosa y la gente siente otra?


Un dato que confunde: inflación negativa

El informe del Índice de Precios al Consumidor (IPC) indica que:

  • La inflación mensual fue de +0,34%
  • La inflación acumulada del año es de -0,85%
  • La inflación interanual es de -2,09%


A simple vista, esto sugiere estabilidad e incluso mejora económica. Pero este dato promedio esconde una realidad más compleja.


Lo que sí está subiendo (y afecta todos los días)

Cuando analizamos los productos que más aumentaron de precio, encontramos algo preocupante:

  • Huevos: +16,31%
  • Tomate: +11,63%
  • Limón: +13,17%
  • Cebolla: +4,63%
  • Gasolina: +0,70%
  • Alquiler de vivienda: +0,30%
  • Servicios municipales: +2,82%
  • Boletos aéreos: +9,29%


¿Qué tienen en común estos productos?

Son parte del gasto diario o estructural de los hogares. Aquí está el primer problema, Lo esencial está subiendo.


Lo que está bajando (pero no se siente)

Por otro lado, algunos productos sí bajaron de precio:

  • Papa: -7,17%
  • Papaya: -10,19%
  • Repollo: -10,74%
  • Automóviles nuevos: -3,81%
  • Lavadoras: -5,77%
  • Arroz: -3,12%

Sin embargo, esto no genera alivio real. ¿Por qué?


Porque muchos de estos productos:

  • No se consumen todos los días
  • No tienen un peso significativo en el gasto mensual inmediato
  • O son compras ocasionales (como autos o electrodomésticos)


La verdadera explicación: la inflación que sí sentimos.  Aquí está la clave que explica todo:

1. No todos los precios pesan igual

El gasto en alimentos representa más del 24% del consumo de los hogares

Si los alimentos suben, domina la percepción económica.


2. El efecto psicológico

Las personas recuerdan más cuando algo sube que cuando baja.

Un aumento en huevos o gasolina se siente inmediatamente, una baja en un electrodoméstico… no.


3. Los costos fijos no bajan

  • Alquiler
  • Servicios
  • Transporte

Son gastos que no se pueden evitar y rara vez disminuyen.


El gran problema país

Costa Rica enfrenta un fenómeno cada vez más evidente:


La economía mejora en indicadores, pero no en la vida real del ciudadano.


Esto genera:

  • Desconfianza en las cifras oficiales
  • Percepción de crisis económica
  • Presión sobre la clase media y baja


Conclusión: el dato no está mal la interpretación sí

La inflación negativa no significa que todo esté más barato, significa que, en promedio; algunos precios bajaron más que otros subieron.


Pero cuando:

  • Lo básico sube
  • Y lo no esencial baja


El resultado es claro: la gente siente que todo está más caro.


Costa Rica no tiene únicamente un problema de inflación, tiene un problema más profundo:


La desconexión entre la economía real y la percepción del ciudadano.


Es momento de:

  • Analizar mejor los datos, no solo ver promedios
  • Diseñar políticas enfocadas en productos básicos
  • Informar a la población con claridad y transparencia


Porque al final del día, la economía no se mide en estadísticas se mide en el bolsillo de las personas.