Costa Rica logró reducir la pobreza a 15,2% de los hogares en 2025, mientras la pobreza extrema cayó a 3,8%, según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).


A simple vista, parece una de las mejores noticias sociales de los últimos años.


Pero cuando se analiza la información en profundidad, surge una realidad mucho más compleja:  La pobreza en Costa Rica no desapareció, se transformó.  Hoy el país enfrenta:

  • pobreza territorial,
  • pobreza femenina,
  • pobreza digital,
  • pobreza laboral,
  • y una creciente fragilidad económica de los hogares.


¿Cuántas personas siguen viviendo en pobreza?

Según la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO):

  • Más de 286 mil hogares continúan en condición de pobreza.
  • Más de 71 mil hogares viven en pobreza extrema.
  • Aproximadamente 1 de cada 6 hogares costarricenses aún no logra cubrir completamente sus necesidades básicas.


Y aunque los indicadores mejoraron respecto a los años posteriores a pandemia, Costa Rica mantiene una de las mayores desigualdades de ingresos de América Latina y de la OCDE.


La pobreza tiene rostro femenino

Uno de los datos más fuertes del análisis social es que la pobreza afecta más intensamente a los hogares liderados por mujeres.  En 2025:

  • Las mujeres representan la mayoría de las jefaturas de hogar en pobreza.
  • Más del 57% de los hogares en pobreza extrema tienen liderazgo femenino.
  • La tasa de ocupación femenina sigue considerablemente por debajo de la masculina.


Esto revela un problema estructural: muchas mujeres sostienen hogares completos con:

  • menores ingresos,
  • empleos informales,
  • mayor carga de cuido,
  • y menos acceso a oportunidades productivas.


La pobreza en Costa Rica ya no puede analizarse únicamente desde el ingreso, debe analizarse desde:

  • género,
  • acceso laboral,
  • educación,
  • y movilidad social.


Las “zonas calientes” de pobreza en Costa Rica.  Uno de los mayores problemas del país es la desigualdad territorial.


Mientras algunas regiones avanzan rápidamente, otras permanecen atrapadas en ciclos históricos de pobreza.


Regiones con mayor pobreza en 2025



La diferencia entre la región con menor pobreza y la más afectada supera los 14 puntos porcentuales.


Eso significa que: dependiendo del lugar donde una persona nace en Costa Rica, sus probabilidades económicas cambian radicalmente.


La nueva desigualdad: conectividad y acceso digital.  La pobreza moderna también se mide por acceso tecnológico.


Aunque Costa Rica muestra altos niveles de telefonía celular e internet, aún existen brechas importantes fuera de la GAM.


En 2025:

  • la región Central tiene cerca de 89% de acceso a internet en hogares,
  • mientras algunas regiones periféricas apenas superan el 80%.


Y cuando se analiza acceso a computadoras, las diferencias son todavía mayores. Esto impacta directamente:

  • educación,
  • empleabilidad,
  • emprendimiento,
  • y acceso a economía digital.


La pobreza digital será uno de los mayores factores de exclusión en la próxima década.


El problema silencioso: personas que “salieron” de la pobreza, pero siguen siendo vulnerables.


Existe una realidad poco discutida: Muchas familias ya no son oficialmente pobres, pero viven en extrema fragilidad financiera.  Son hogares que:

  • sobreviven endeudados,
  • dependen de créditos,
  • no logran ahorrar,
  • tienen ingresos inestables,
  • y están a una crisis de volver a caer.


Es la nueva pobreza silenciosa costarricense y probablemente será el principal reto económico y social de los próximos años.


El nuevo enfoque del IMAS: pasar del subsidio a la movilidad social

El Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) ha impulsado un modelo llamado IMAS Impulsa, orientado a transformar la asistencia social en una ruta de movilidad económica.


La lógica cambia:

Antes:

  • el subsidio ayudaba a sobrevivir.

Ahora:

  • el subsidio busca ayudar a crecer.


El modelo intenta vincular la ayuda estatal con:

  • estudio,
  • capacitación,
  • empleo,
  • emprendimiento,
  • metas familiares,
  • y salida progresiva de dependencia estatal.


Es un cambio importante pero todavía insuficiente si el país no logra generar:

  • empleo regional,
  • productividad,
  • infraestructura,
  • y oportunidades fuera del GAM.


Indices que estaremos desarrollando a futuro para toma de decisiones.


1. ISPP – Índice de Salida Productiva de la Pobreza

Mide cuántos hogares logran salir de pobreza sin depender permanentemente de subsidios.

2. IBRP – Índice de Brecha Regional de Pobreza

Evalúa la dispersión territorial entre regiones con mayor y menor desarrollo.

3. IMF – Índice de Mujer y Familia Vulnerable

Analiza pobreza femenina, empleo y carga familiar.

4. ICDP – Índice de Conectividad para el Desarrollo Productivo

Mide acceso digital real para trabajar, estudiar y emprender.

5. IFEP – Índice de Fragilidad Económica del Hogar

Determina qué tan cerca está un hogar de volver a caer en pobreza.

6. IRPH – Índice de Resiliencia Productiva del Hogar

Mide capacidad de resistir inflación, desempleo o crisis económicas.


La gran pregunta país Costa Rica logró reducir pobreza pero ahora viene el desafío más difícil:

¿Cómo lograr que las familias no vuelvan a caer?


Porque reducir pobreza no es únicamente transferir dinero. Reducir pobreza significa:

  • crear movilidad social,
  • generar empleo productivo,
  • fortalecer regiones,
  • impulsar educación moderna,
  • cerrar brechas digitales,
  • y devolver esperanza económica a las familias.


Costa Rica tiene avances sociales importantes pero también tiene señales claras de alerta:

  • desigualdad territorial,
  • fragilidad financiera,
  • dependencia económica,
  • y concentración de oportunidades.


El verdadero éxito no será únicamente bajar estadísticas de pobreza. El verdadero éxito será construir un país donde:


el lugar donde una persona nace no determine el tamaño de sus oportunidades.


Fuentes : INEC Costa Rica / IMAS Costa Rica / Modelo IMAS Impulsa Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO) 2025

Elaboración propia